5 tips para usar tu vermicompostera

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El dicho “soy feliz como una lombriz”, nunca tuvo tanto sentido. Y es que el vermicompostaje es el proceso en el que la lombriz roja californiana se alimenta de residuos orgánicos para transformarlos en humus, un fertilizante orgánico 100% natural. Si quieres que este abono quede perfecto para tus cultivos, aquí te damos 5 tips.
  1. Proporciona los residuos

Lo primero que tienes que preparar es el sustrato, ya sea compost maduro o uno nuevo. Si deseas renovarlo, un buen dato es mantener la relación 70-30. Esto quiere decir que el 70% debe ser “material marrón”, como papel, madera y hojas secas; y el 30% materia verde, como restos de comida, plantas jóvenes y hojas mojadas. Ten en cuenta que hay materia orgánica buena, moderada y mala. Entre las malas, están los lácteos, cebollas, cítricos y carne.
  1. Haz una prueba con tus lombrices

Tal como se indica en el “Manual de lombricultura y compostaje” de Fundación Origen, es muy importante realizar una prueba antes de sembrar las lombrices. Esta consiste en colocar una base de 15 cm2 de sustrato y 50 lombrices en una bandeja, las cuales se cubren con una capa ligera de sustrato. Inmediatamente, las lombrices ingresan entre medio y se alimentan. Al cabo de 24 horas, haz un recuento. Si el número es entre 47 y 50, la prueba es positiva. Si hay menos, entonces puede haber problemas con el Ph, humedad o temperatura.
  1. Airea el sustrato

Una de las principales preguntas es si la vermicompostera emite malos olores, lo que puede ocurrir a causa de la falta de oxígeno. La solución es muy simple: voltea el sustrato con un removedor para facilitar la aireación al menosuna vez por semana o a medida que introduzcas el material fresco. Además, en ausencia de oxígeno, el proceso es más lento y se obtiene un producto de menor calidad.
  1. Mide la humedad

La aireación es un buen momento para adicionar agua y mantener los niveles óptimos de humedad, es decir, entre 50 y 60%. Para medirla manualmente, puedes tomar un puñado de sustrato y apretarlo con fuerza. Si caen 8 gotas de agua como máximo, está bien. Si el lecho está muy seco, también puedes agregar residuos frescos como frutas o desechos húmedos de papel.
  1. Recolecta el humus

Cuando existe un equilibrio cuidadoso de alimentos, oxígeno, humedad y temperatura, las lombrices estarán felices y saludables. El humus será recolectado en tu bandeja de vermicompostaje y es muy fácil de identificar, ya que tiene una textura esponjosa de color negro a grisáceo. Finalmente, harnea el humus, sécalo y colócalo en saquitos para su uso.
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